Esta es una de las más hermosas y profundas
metáforas que hemos tenido la suerte de escuchar, compartir y meditar.
“LA VIDA ES COMO SUBIR
MONTAÑAS”…
Que importante aseveración, que profunda,….que
verdadera y que importante sobre todo para la juventud de hoy. Juventud que solo conoce del éxito, que solo
vive de él , que no acepta el fracaso, que no acepta la derrota, que todo debe
ser de inmediato.
¡Que errónea interpretación de la vida! se ha llegado a
concebir, debido a que se vive hoy día en una sociedad inmediatista y que
siempre debe estar rodeada de éxito inmediato, que la exigencia es correr tras
ilusorios fines u objetivos que se sustentan solo en lo material. Situación que conlleva como resultado el vacío
personal y espiritual, ya que todo lo material al ser efímero e ilusorio
siempre deja en el fondo del filtro de nuestra existencia” el vacío”, cuando se
anhela algo "material" y se desea con todas las fuerzas, se hace todo tipo de
sacrificio para lograrlo, se junta el dinero y se realizan esfuerzo intensos
para llegar a ese objetivo…. al final se obtiene ese objetivo u objeto y
mágicamente ha desaparecido esa necesidad y ese encantamiento que
ese objetivo u objeto ha creado en nuestro interior y ha desaparecido la satisfacción
de tenerlo, se ha perdido una importante energía tras un tremendo MIRAGE (
espejismo), apareciendo muchas veces nuevos objetivos ilusorios que mantienen
en permanente exigencia a las personas que los requieren, a los cuales los
someten a un permanente desgaste y pérdida de energía, lo que los mantiene en el vacío permanente.
Eso se puede ver claramente en la juventud de hoy,
en esa tremenda frustración de no haber logrado lo tan ansiado, esa “tremenda
meta ilusoria”. Creemos que con esta
explicación hemos mostrado someramente el fenómeno que viven los jóvenes y adultos, que desemboca día a día
en esa permanente frustración de no lograr, de no obtener rápidamente esos objetivos y que por lo tanto conllevan a la depresión ( enfermedad más común y actual), frustración, crisis de
pánico, pena y dolor….
Al final llegan a perder su vida sin motivo alguno, pues
la han puesto a merced de la frustración y
la depresión. ¿y por qué? Porque no saben que la “vida es como subir
montañas”, las montañas son imponentes y majestuosas, siempre hay que pagar el
precio de poder subirlas, precio que tiene una alta cuota de sacrificio, precio
que es de “PACIENCIA”, precio que es se PERSEVERANCIA”, precio que es de
VALENTÌA, precio que es de RESISTENCIA, precio que es de levantarse UNA vez y
OTRA vez cuando hemos resbalado, precio que se debe pagar una y otra vez cuando
deberemos buscar otro camino alternativo cuando el anterior que seguíamos se nos ha
cerrado, esa constancia para abrir uno y otro camino en forma permanente y
constante, no importando cuantas veces debamos abrirlo una y otra vez.
Lo maravilloso de llegar a esa cima donde la visión
de nuestro existir se expande en una visión de 360 grados, de ver la belleza
que la vida nos entrega cuando cada vez que logramos un objetivo y clavamos la
bandera en cada cima que hemos vencido, la paz y la felicidad de “haber
llegado” nos invadirá profundamente en
nuestros corazones “por la meta cumplida, aquella visión en 360 grados, esa
visión de amplitud nos proporciona tranquilidad, satisfacción interior, que a
su vez nos ha hecho ganar en experiencia y aprender que lo más importante en esta vida es “LA PACIENCIA”. Pero existe a su vez en esta realidad de haber
logrado la cima y que al levantar nuestros ojos en derredor veremos en lontananza
que las montañas se suceden una y otra vez… el reto de subir nunca termina…
Durante ese trayecto hemos aprendido a resbalarnos
en esas piedras del camino, lo cual nos ha hecho retomar el camino una y otra
vez cuya finalidad es de obtener un objetivo
verdadero, que tal como lo dijimos, nos entregará la autentica satisfacción de lo “LOGRADO”.
Lo negativo y la dificultad es lo que al revés de
la interpretación actual y que las personas llaman “EL FRACASO” es por el
contrario lo que debe ser utilizado como trampolín, como la fuerza necesaria para
tener el empuje para levantarse y
retomar una y otra vez el camino verdadero para lograr los objetivos trazados desde el corazón (habitualmente están deseados desde el intelecto (egoísmo)) y que sean en concordancia entre nuestra REALIDAD INTERIOR con la verdadera y real manera de pensar la cual construirá nuestro ¡¡PROPIO UNIVERSO!!.
“LA VIDA NO ES COLOR DE ROSAS”… esto, hoy en día se ha olvidado, se cree que solo hay
una opción por vez para lograrlo, y no es así,
se deberá persistir tantas veces como sea necesario hasta que lo
logremos realmente, no importando el precio ya que el premio esta al final de ese
camino que va en subida. El hecho de
clavar nuestra bandera en cada de una de las montañas que todo ser humano
deberá subir a lo largo de su vida, lo fortalecerá y lo hará imbatible frente a
todas las vicisitudes que se tengan que vivir… y no olvidemos que nadie esta
exento de tener que realizar esta tarea.




No hay comentarios:
Publicar un comentario