Sin lugar a dudas que siguiendo con los temas tratados en las publicaciones previas, hemos querido seguir una secuencia lógica, donde ahora veremos cómo se relaciona LA FELICIDAD Y LA ENFERMEDAD, para ir poco a poco explicando como “la forma de vivir o la forma de entender la vida” y por lo tanto “el gran resultado de existir” en algún momento de nuestras vidas se podría manifestar como una respuesta o consecuencia, en nuestros organismos que traduce cómo “hemos vivido” (enfermedad).
Si entendemos el concepto básico ya explicado en otros momentos que “la oportunidad que se nos ha regalado y entregado (nuestra vida), es “la única oportunidad que tenemos concreta de ser felices en ese período de tiempo y espacio, esta será nuestra única opción de acceder a ese “estado maravilloso” que se alcanza al “ser unos con la vida, de no sentir el estado de separatividad (individualismo) hacia toda la existencia, de sentir la magnificencia del existir, la magnificencia de la creación inmanente que nos rodea. Esta es la manera básica, simple y humilde de acceder a los estados de felicidad que se anidan en nuestros corazones a partir de ese proceso de simplificación de la vida, de valorar lo más grandioso que se nos ha entregado, de valorar todo nuestro entorno y que como consecuencia se produce y se comprende la verdadera respuesta “ vivir felices”
Pero que es lo que ocurre?,… lo contrario… el “Hombre” se centra en sí mismo y se aparta de ese magnífico estado del existir que “es sentirse parte de ese todo” y pasa a transformar su vida a la inversa, transformándola en el todo y el centro, el resto del existir lo sitúa en la periferia. Hemos descrito así la forma más básica y esencial de ser infelices y que tanto se ha descrito como el egoísmo o egocentrismo, que ha sido una de las mayores enfermedades que afecta y ha afectado a la humanidad a través de los siglos y que como resultado nos ha dado la “MAYOR INFELICIDAD “ . Por lo tanto esta es la causa de muchas de las enfermedades que afectan a una sociedad y al ser humano, mientras más egoísmo surge, más vacío se encuentra, donde la soledad del existir y la persecución de permanentes quimeras de satisfacción personal nos arrebatan la opción de recorrer uno de los mayores y más grandiosos caminos de sanación y felicidad que llevan a comprender y a introducirnos o incrustarnos en la vida a través de aquellos instrumentos maravillosos como son “EL AMOR , EL SERVICIO Y LA COMPASIÓN”, hacia toda vida y existencia que nos rodea.
Han sido innumerables las ocasiones en que, en forma terapéutica hemos recomendado a las personas aquejadas de alguna enfermedad (causada por el egoísmo la mayoría de las veces) se encausen y entreguen en algún momento de sus vidas a pequeñas acciones de servicio y amor hacia los demás. Siempre se comprueba que al dar 1 se recibe 100, que al dar 1000 se recibe un millón en felicidad y satisfacción, “por haber servido”, así la sanación aparece mágicamente a través de aquella energía única del universo la cual es la más grande vibración, que todo lo renueva, que todo lo sana, que todo lo transforma, que da sentido a todo el existir y que se denomina “AMOR”
Si este método de acceder a un camino directo a la felicidad se anidara en los corazones de un mayor número de personas hoy, se evitaría llegar a él a través de la infelicidad y el dolor, que desemboca en la mayoría de las veces en la enfermedad. Sin lugar a dudas que obtendríamos por un lado una sociedad sana, mucho más justa y equilibrada; y por otro lado las múltiples enfermedades que afectan al hombre de hoy estarían desterradas de su propio existir y no pasarían a ser más que tan solo pequeños desbalances en el cotidiano vivir.
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